Divagaciones varias en estado relajado y sin ánimo de lucro

18.2.12

Shame


Ficha Técnica
Trailer

Había anuncia a bombo y platillo que esperaba el segundo trabajo del director ingles Steve McQueen tras su impresionante opera prima. Sin dudas es bueno ver que no fue un accidente su debut, ya que esta película confirma las virtudes que el realizador posee, pero a la vez, repite los mismos errores. Y si sus aciertos mantienen el nivel, por contra sus pecados se potencian en esta ocasión, ofreciendo en resumen un filme que esta un escalón por debajo.
Ya desde la propuesta inicial, al mejor estilo de los grandes directores, repite su actor protagonista, enviando así una declaración de intensiones. Y aunque la temática superficial sea la opuesta (si en Hunger el prota era un preso, aquí el principal goza de todas las libertades del siglo XXI), el mensaje en subtexto es el mismo.
Pero comencemos con lo malo. EL GUIÓN. Nuevamente carece de estructura convencional, que no siempre es un error, pero en este caso si. No soy capaz de decir siquiera qué quiere el protagonista. No se cual es su motivación ni objetivo. Simplemente vemos un trozo de su vida, cotidiana, donde se suceden hechos, no necesariamente en un crecimiento de la trama. Y al igual que su primera película, los secundarios son olvidados cruelmente. No tenemos ni idea de que pasó con ellos al terminar el metraje.
Por el otro lado, la realización vuelve a ser brillante. Abandona un poco el estilo barroco para entrar en una forma desafiante, donde hace encuadres que destruyen todos los libros de realización. No tiene miedo a filmar espaldas, nucas, cortar caras por donde no se debe o desenfocar. Pero funciona. Saber hacer eso lo coloca por encima del realizador común. Y deslumbra otra vez con el tempo, planos larguisimos, secuencias de 5 minutos resueltas en 2 o 3 encuadres. Situaciones donde no pasa nada y Michael Bay las filmaría en 15 segundos pueden durar varios minutos, y la tensión es siempre alta, el interés por verla es siempre activo. Ese estilo que muestra, por momentos roza lo documental, haciendo de Shame un filme que  alcanza un nivel de realismo pocas veces visto. Aunque para ello haya que rozar el porno por momentos, ver a un actor mear literalmente o hacer un travelling de 500 metros donde vemos al prota correr.
El actor de moda, Michael Fassbender interpreta a Brandon, un hombre con serios problemas sexuales (y por problemas me refiero a un adicción insaciable) a quien acompañaremos durante unos días de su vida. Antes que nada felicitar al hombre porque si no hay truco, esta en condiciones de dejar boquiabierto al público femenino (y al masculino también). Y no estoy hablando de su interpretación. Bueno, de eso también, su trabajo es realmente muy bueno. Los matices del personaje son importantísimos para tratar de entender que le sucede, ante la falta de elementos propios de la historia. No voy a hablar del resto del elenco, porque no tiene sentido identificarse con personajes que se perderán. Aunque quiero decir que una escena super simple, como es cuando Sissy (Carey Mulligan) canta "New York, New York" alcanza la brillantez única y exclusivamente por el gran nivel que ofrecen los actores y la magistral realización del director. El resumen de todo el film esta en esa secuencia.
No es una película comercial, no son las dos horas más entretenidas que se hayan visto, pero sin duda es un trabajo que merece ser visto y que confirma la irrupción fulminante de alguien que puede renovar el lenguaje cinematográfico moderno. Christopher Nolan ya tiene acompañante como referencias del nuevo siglo.