Ficha Técnica
Trailer
Diez años tuvieron que pasar desde que por intermedio de sus personajes John Carpenter nos gritará con rabia que ya no sabía como decirnos las cosas. Diez años desde "Fantasmas de Marte", para regresar con una historia más de corte moderno que de su clásico estilo horror-ciencia ficción que siempre lo caracterizó. Y esta vuelta al cine me deja un sabor agridulce. La película parece una lucha entre el Carpenter de siempre y uno nuevo, que trata de amoldarse a estos tiempos modernos.
Amber Heard, una muy bonita actriz que se empieza a encasillar en el género de terror da vida a una jóven perturbada que es ingresada en un hospital psiquiátrico. Allí sin un diagnóstico claro es encerrada en el pabellón de máxima seguridad. Y además de las pacientes que la acompañan se encontrarán con otra un tanto... "especial". La estadía de la chica será una pesadilla provocada por doctores, enfermeras, compañeras y esta paciente especial.
Las películas de Carpenter no se caracterizan por una solidez especial en la trama, especialmente en la primera línea de la historia, muchas veces sacrificada por el mensaje del film. Más allá de la vuelta de tuerca del final, o quizás aún más a raíz de esta, el guión flaquea por varios frentes. Si nos ponemos a analizarlo minuciosamente nos encontraremos con fallos varios, aunque también hay que reconocer que ninguno grave. Pero es esta historia la que baja considerablemente el nivel de la película. Simplemente porque si algo muestra el director es que no acusa ninguna inactividad. La realización es genial, iniciada probablemente desde sus mejores créditos de apertura en su carrera y seguida por una realización tradicional donde los encuadres y travellings cuentan más que los mismos personajes.
Como casi todos sus filmes, si nos quedamos con la superficie habrá cierta decepción. Si vemos un poco más allá, celebraremos el regreso de un grande. Pero como tenemos que valorar ambas... ustedes juzguen.

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