Ficha Técnica
Trailer
Mucho se habló desde su estreno sobre el parecido entre The Hunger Games y la película japonesa Battle Royale. Voy a ser sincero, la nipona la comencé a ver por la presencia de Takeshi Kitano, pero sinceramente era una paranoia en todo sentido y la saqué a la media hora. Con lo cual, sólo puedo confirmar la similitud de argumento, pero no evaluar cual es mejor. Dicho esto, mis expectativas eran bajas y quizás gracias a eso, dentro de todo fue una sorpresa agradable. En el sentido que no es tan mala como esperaba.
Gracias a un mundo futurístico ficticio, lleno de color, moda y un estilo de lo más bizarro, uno poco a poco comienza a comprar la historia.
La trama, trata de mezclar la acción, con el romanticismo y el apocalipsis, pero no deja de ser al fin de cuentas, una crítica a los medios de comunicación y a sus consumidores. Un reflexión un tanto light, pero al menos intenta ir más allá de la mera acción. El guión tiene flecos por todos lados, cierto es. Personajes que van cayendo en el olvido y ciertos cambios poco construidos. Los personajes, son pocos a los que se los trata con profundidad, con lo cual mucho se basa en los estereotipos. Pero es cierto que por cada fallo hay un acierto, o al menos, una intensión de hacer las cosas bien.
Gary Ross, interesante director que cuenta con pelis como Big o Pleasentville, realiza una puesta en escena firme, y logra vender ese mundo loco que, todos esperamos, nunca llegue en un futuro. Los 140 minutos de metraje pasan rápidamente gracias a un tempo sólido y un montaje dinámico. Y más allá de varios clichés o tópicos, momentos un poco ñoños, creo que terminan siendo fundamentales para que la película no sea extremadamente agobiante, que fue lo que me sucedió con la versión japonesa. Una trama fatalista vista de manera un tanto inocente, se convierte en una mezcla que funciona.
Las interpretaciones era muy complicadas de lograr, sobretodo para los personajes del capitolio, que viste y peinan de maneras muy ridículas, y la verdad, cuestan comprarlos inicialmente, pero al final convencen y es mérito de los actores. Con lo cual, aplausos para Elizabeth Banks, Stanley Tucci y Woody Harrelson. Nuestra heroína hace un buen trabajo y se confirma como la nueva cara femenina. Así que a prepararse para ver Jennifer Lawrence hasta en la sopa.
The Hunger Games... sirve para pasar el rato. Eso sí, recuerden que es un rato largo, largo.

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