Ficha Técnica
Trailer
Una de las decepciones más grandes de los últimos tiempos. Tenía depositadas muchas esperanzas en este filme que no cumplió con ninguna de mis expectativas. Cuando vi el trailer, leí la sinopsis y repase la carrera de Lynne Ramsay, la directora, pensé que estaba frente a una de esas obras de arte que pasan por debajo del radar, fuera de los bombos comerciales. La critica y festivales lo aclamaron, lo que supuso subir aún más mis deseos de verlo.
Sin embargo, todo quedó en la nada. Un ensayo fallido que se queda a mitad de camino. Una estructura desordenada de manera caprichosa, que sólo confunde y no aporta nada. Parece más un arrebato de postproducción de salvar algo, que ya era insalvable. Y es que el principal problema es la indecisión sobre qué personaje abordar. La apuesta era clara y atractiva, un chico ejecuta a sus compañeros de clase y vamos a ver la historia a través de la madre, quien de alguna manera se culpa de no haber hecho algo para prevenirlo. Pero en lugar de apostar definitivamente por esto, se le da demasiado peso al chico y finalmente no terminamos de acercarnos o cerrar ninguna de las dos historias. Ni que hablar si metemos al padre o la hermana, totalmente abandonados y cuyo peso es casi nulo, ni los conocemos, lo que hace que cuando deberían funcionar para golpearnos en la cara, no suceda. Creo que nunca había visto tan desaprovechado a John C. Reilly.
Quizás el principal problema sea muy subjetivo mío. Y se separa en dos episodios. No me creo la historia, principalmente la reacción del pueblo hacia el personaje de la madre. Y Tilda Swinton, quien da vida al personaje y en contra de quienes la aclamaron, me parece que ofrece un trabajo pobre. A la vez que personalmente esa mujer tiene algo que me desespera. No se si es su cara, si son sus interpretaciones, pero siempre que la que veo (la descubrí en La Playa, de Danny Boyle) me causa nauseas. Entonces, si no me creo la historia, ni el personaje principal, que encima me genera repulsión. Muy mal estamos encaminados.
Pero es que todos los personajes carecen de construcción, simplemente se limitan a hacer cosas, no entendemos de motivaciones ni los llegamos a conocer. No nos identificamos con nadie. Y si se ve todo desde un punto tan distante, es muy difícil que nos atrape.
El guión falla, la estructura no sirve, la fotografía no aporta, las interpretaciones no brillan, flaquea por todos lados. Y si bien había logrado entusiasmarme mucho para verla, quiere decir que las intensiones era buenas, pero lamentablemente no las cumple. We Need to Talk about Kevin pasará a ser otro nombre más en esa larga lista de pelis que hemos visto y que en poco tiempo nos costará recordar. Un pena.

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