Divagaciones varias en estado relajado y sin ánimo de lucro

20.4.12

Joheunnom Nabbeunnom Isanghannom (El Bueno, el Malo y el Raro)


Ficha Técnica
Trailer

El Western es el género cinematográfico puro. Y mayoritariamente ha sido desarrollado por los americanos. Lo que es bastante raro es encontrarlo en Asia, pero Japón nos regalo algunos intentos. En el caso de El Bueno, el Malo y el Raro, nos dirigimos a la gran Corea, país que me tiene enamorado con su cine de los últimos 15 años. Y si había algo que no me esperaba, era encontrar la brillantez en el mundo del Western.
Hagamos una mini introducción a la historia, ambientada en Manchuria en los años 30/40. Territorio conflictivo por esos tiempos, que ocupaba Japón, aunque en el pasado habia sido parte de China y de Corea, a la vez que lo reclamaba Rusia para sus propios intereses. Ese caos político y gubernamental lo convertía en tierra de nadie, con ciudadanos de los países involucrados (y también mongoles a causa de la cercanía), ideal para desarrollar este tipo de historia. Un mapa, con la ubicación de un antiguo tesoro, sera el eje de la trama, donde muchísima gente estará en busca de este. Pero la historia se centrará en tres personajes, los que dan el nombre al filme. ¿Ya están tentados de verlo?
Jee-Woom Kim ya se había mostrado como un sólido director en Dos Hermanas y I Saw the Devil. Ahora nos demuestra su versatilidad con un nuevo género al que parece tener controlado al nivel de los más grandes. Le agrega un toque de humor y sobretodo, una gran adaptación a su región, lo cual lo convierte mucho más atrapante por tener una trama diferente, ya que el Western es quizás el más repetitivo en cuanto a historias. Su mano detrás de la cámara se adapta perfectamente a los momentos y tonos que quiere transmitir. Y tengo que confesar que un gran acierto es la música. Elegida perfectamente y confeccionada para transmitir todo lo que el filme encierra.
El guión es muy bueno, más de dos horas donde mantiene la tensión y el desarrollo emocional. Inclusive si vemos una secuencia de lucha, tiros y demás, que dura 20 minutos. Pero es que el desarrollo de los personajes, aunque no parezca especialmente profundo, es de buena construcción y nos identifica en mayor o menor medida con todos. A la vez que nos regala frases de esas que uno no olvida ("Todos los coreanos tienen una historia triste que contar").
Y son las interpretaciones lo que terminan de configurar una película de esas que valen la pena ver. Kang-Ho Song muestra una vez más su versatilidad, es capaz de crear todo tipo de personajes y sobretodo, de dotarlos de muchos matices. Soy fan de este hombre. No es casualidad que este presente en el 80% de las buenas películas coreanas. Lo acompañan Byung-Hun Lee, interpretando al malo, pero dotándolo de un atractivo perfecto. El bueno, como siempre es quizás el más difícil de interpretar (Recuerdo que una vez alguien me dijo respecto a la serie Lost: Qué fácil es ser Sawyer, que complicado es ser Jack) y el trabajo es llevado a cabo por Woo-Sung Jung, lo hace muy bien, denota cierta oscuridad, pero es sin duda la nobleza encarnada.
El único "pero" grande se encuentra en la verosimilitud de algunas secuencias. Quizás soy muy exigente, pero no me gusta cuando las armas tienen infinitas balas y los héroes son capaces de esquivar dos millones de disparos para acabar contra 200 hombres. Le perdono cuando lo hace en busca del humor, pero en las otras escenas, prefiero que reduzcan la cantidad de oponentes y me lo resuelvan de una manera más creíble. Dejemos ese tipo de acciones para Batman o cualquier otro superhéroe.
Son 130 minutos de metraje, pero les aseguro que valen la pena, hasta llegar a un final muy bien resuelto y filmado de una manera magistral, combinando la tradición al género, con las herramientas que el cine moderno posee. Gran hallazgo, los invito a compartirlo.

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