Divagaciones varias en estado relajado y sin ánimo de lucro

27.8.11

Rise of planet of the Apes (El origen del planeta de los Simios)



Cuando en los últimos años se comenzaron a hacer precuelas como forma de seguir el negocio, pero de una manera diferente a las interminables secuelas (llegando a hacer las versiones ocho o nueve de algunas zagas), en la mayoría de los casos fueron bien aprovechadas y ofrecieron largometrajes más que decentes. Sin embargo ya se volvió también un mecanismo metódico y salen como chorizo. Eso baja notablemente el nivel y en casos como Rise of the planet of the Apes da mucha más rabia que con el dinero invertido en los efectos especiales no hayan destinado un poquito más a hacer un guión que no parezca escrito por un niño de doce años...
Ruper Wyatt, en su primer filme de renombre tiene que hacer milagros con uno de los guiones que más errores contiene en la historia de la gran pantalla. Muchos errores son de manual, cosas que se basan en hechos que no pasan dentro de la misma historia. Otros errores son simplemente de lógica (si uno prueba la cura del alzheimer y lleva dos meses bien lo publicas hasta en las paredes, no esperas 5 años a ver si sigue funcionando). Mientras que la gran mayoría son de verosimilitud (que un orangután sepa lenguaje de señas no le permite mantener conversaciones sin haber recibido su dosis de "hago inteligente a los monos"). Y otros ya no se ni como clasificarlos (ya que sí, acepto que exista ese virus, porque es ciencia ficción y la base de la historia, ahora si, como se probo en monos, les da inteligencia, ¿por qué después de la nada cuando conviene los monos pueden atravesar ventanas saltando de un quinto piso o arrancar puertas de coches?).
Sinceramente sería divertido hacer una crítica llena de spoilers, analizando a la par mientras se ve la película la cantidad de incoherencias porque tengo mucha curiosidad de saber cuantas son.
Dejando de lado la crucificción a la que someto a los guionistas pasemos a ver las interpretaciones. Yo lo vengo diciendo desde hace rato y por mucho que me ponga a la grada femenina en contra, James Franco es de cartulina. No transmite nada, tiene cara de poker siempre, no sabe hablar y la única vez que se arriesgo a ser actor en vez de modelo (en 127 horas), se pasó y sobreactúa de manera teatral. Por el lado femenino tenemos a la preciosa, hermosa, divina, Freida Pinto, que en esta película es una maceta. Si la saco de la historia no cambia nada, es totalmente inservible su presencia, al margen de poner a una chica linda para atraer más público masculino. Una vergüenza. Y para rematar lo desastroso de los protagónicos, el director no tiene mejor idea que traer a una máquina como John Lithgow, que se dirige solo. Brillante como siempre eclipsa a todo el resto del casting.
¿Por qué no es la peor película de la historia? Porque hay que reconocer que cuenta con uno de los mejores efectos visuales que se recuerden. Las animaciones de los monos son brutales. A pesar del desastre de guión tiene un buen ritmo y tensión, basado en mucha acciones y algunas secuencias resueltas con cierta inteligencia (la escena de las hojas que caen de los árboles por el avance de los simios es muy buena). Y le voy a dar crédito a una imagen, frase, secuencia, o como se le quiera decir que pasará a la historia. El primer grito de ¡No!, sin duda eriza la piel.
¿Verla o no verla? Esa es la cuestión. Si no les importa la coherencia de la historia, sino les importa que la animación de un mono sea más expresiva que sus actores, si quieren ver acción a raudales y pasar un rato entretenido y no tener que pensar: Entonces sí. En caso contrario, mejor quedarse cómodo en el sofá de casa, seguro, segurísimo que en el cable dan algún filme mejor.

25.8.11

Hanna


Si en Matrix el protagonista tenía que elegir entre las píldoras azul y roja para iniciar su aventura, en Hanna, nuestra pequeña heroína tiene que decidir pulsar o no un botón. Al hacerlo la temible Marissa Wiegler la cazará hasta darle muerte. Por mucho que la chica este viviendo en una cabaña en el medio del ártico uno se pregunta: ¿por qué razón en el mundo lo va a apretar? Y después de 100 minutos de metraje, esa pregunta sigue siendo mi mayor duda sobre la trama.
Pero si dejamos de lado ese pequeño detalle, este filme cuenta con un dinamismo trepidante. No tiene caídas en el ritmo, hasta algo tan simple como estar en una habitación de hotel se vuelve una situación tensa. Padre e hija serán los encargados de mantener esa tensión durante toda la película. Lo cual tiene cierto mérito para Joe Wright, un director acostumbrado a los dramas (y habitualmente leeeeeeeentos...). La puesta de cámara y montaje acompañan perfectamente el tono del largometraje, aunque también es cierto que por momentos repite la formula.
Sin embargo una vez que superamos la fase del guión de manera superficial, no estoy seguro de qué nos quiere contar el director. Simetrías entre inicio y final, por muy bonitas que queden contradicen a lo que el personaje de Hanna dice apenas unos segundos antes. Creo que en el sentido metafórico la película hace aguas y termina de definirse, lo cual convierte a este filme en muy entretenido, pero no es una maravilla.
Las actuaciones de Erik Bana y Kate Blanchet son correctas, pero se puede esperar muchísimo más de ellos. Por suerte para que todo esto funcione, la joven Saoirse Ronan está brillante. Nota destacable es todo el pack de la familia en la "combi", donde están geniales y son un aire fresco fundamental.
Hanna, ese es el título con que comenzará y finalizará, usando una horrible tipografía, por suerte, no es representativa del filme que va a regalar un buen rato.

24.8.11

Blue Valentine (Triste San Valentin)



Cuántas veces uno escucha la frase: ¡Todos los hombres son iguales! o ¿Quién entiende a las mujeres?. A riesgo de ser tildado de misógeno, voy a decir que esta película se esfuerza en indagar la segunda de las opciones. Derek Cianfrance es un director con una trayectoria importante en el mundo de los documentales pero Blue Valentine es su primer gran filme de ficción. Y lo hace con una apuesta notable. Un tipo de historia que no se suele contar y mucho menos mostrar en la pantalla hollywoodense. En una línea paralela tenemos la historia de como se va destruyendo una pareja con la historia de como se convirtieron en pareja. El orden en que lo he dicho no es aleatorio, ya que comete un error grave en ese punto. La historia de amor tarda demasiado en aparecer en comparación al desamor que estamos viendo. Eso genera cierta distancia hacia los personajes, sin lograr que la empatía hacia ellos sea muy profunda. A la vez, refuerza la incapacidad de comprender al principal femenino, quién a pesar de contar con un esposo leal, amoroso, noble y que daría todo por su familia, parece no serle suficiente, a pesar de que ni ella misma sepa qué quiere o por qué ya no lo quiere. O al menos eso es lo que se ve, si el guionista lo sabía, se olvidó de ponerlo en la trama.
Esta claro que Dean no es perfecto (cierto abuso del alcohol) pero uno lo ve luchar constantemente por el amor que siente y por sacar adelante la situación. Todo lo contrario que muestra Cindy, que es una constante de sinsentidos. Y entre los dos nos encontramos con su hija Frankie, quien se lleva lo peor, muy a pesar que bien se vio en el pasado, en el caso de Cindy, el tipo de cosas que dañan a una hija ver en sus padres.
El final, como no podía ser de otra manera, es duro y triste, pero bueno, ya nos habían avisado en el título de la peli que eso iba a pasar.
Las interpretaciones de Ryan Gosling y Michelle Williams son muy buenas, aunque por momentos un poco desaprovechadas por la manera en que el director hace la puesta de cámara.
Un filme diferente, una apuesta arriesgada, que bien vale el verla. Eso sí, no se van a ir con una sonrisa en la cara.

23.8.11

The Beaver (El Castor)



Si en la vida real alguien me contará una historia como la de The Beaver, creo que no la creería. Si la veo una película, como es en este caso, simplemente, me desconcierta. No termino de decidirme si la creo o no. Y me parece que en eso reside el encanto de este filme. La trama es tan bizarra como simpática, con personajes tan poco creíbles como adorables. Jodie Foster logra en su tercer largometraje introducirnos en un mundo de sentimientos cruzados. Con dos historias paralelas, donde le cuesta decidirse cual es la principal (y creo que nunca se terminó de decidir), busca generar contrastes, busca que lo que un personaje no puede decir (por incapacidad realizativa  a veces, otras por limitaciones propias de los personajes) quede aclarado por su opuesto (esa es la relación que establecen padre e hijo).
El desarrollo de la historia me pone nervioso, sin necesidad de que esto sea algo malo, pero simplemente los personajes dan ganas de ahorcarlos en varias ocasiones y a pesar de que estas acciones que generan, tengan habitualmente efectos positivos, al mejor estilo Forest Gump, el avance de la trama es muy lento. Como narrativa la historia es muy básica, la apuesta es clara al desarrollo de los personajes. Y es en este sentido que veo mucho mejor al hijo (un muy buen Anton Yelchin) que al padre (un impresionante Mel Gibson). Cuando la lógica obligaba, invitaba y permitía jugar mucho más con la psiquis traumatizada del hombre que habla vía un títere de castor. Es por eso, que el desarrollo del personaje de Gibson me parece muy flojo, tanto en sí mismo, como en la historia de su empresa de juguetes. El personaje de Porter me atrae más, pero poco a poco se va perdiendo demasiado en la historia de amor, quizás el lado menos interesante que ofrecía.
La tercera en discordia, no me pega en ningún sentido, ni narrativo, ni como caracterización, y mucho menos, interpretativamente, donde me parece que Jodie Foster puso todas sus energías en dirigir y se le quedó la actuación un poco... bastante... relegada.
Un punto que no suelo comentar pero este caso lo merece es la música. El brasileño Marcelo Zarvos hace un trabajo magnifico, con un estilo por momentos cercano al tango, pero sobretodo, acompañando perfectamente las secuencias.
Si uno lee estas líneas dirá: No le gustó nada. Pero es que quizás me encuentro decepcionado con un potencial muy interesante, pero pobremente aprovechado. Y a pesar de todo, remarco ese lugar donde hablaba de contrastes y el encanto que genera. No es una perdida de tiempo verla, pero uno se queda con cierta rabia de notar que se pudo hacer mucho más.

12.8.11

Submarine



Desde el prólogo mismo de la película, Oliver Tate (interpretado por Craig Roberts) nos deja claro en su relato, que la historia a continuación será un duelo entre la realidad y los sueños. Y esto se lleva a cabo tanto desde el guión como desde la realización, corriendo suertes dispares. Mientras esos giros en la trama funcionan aportando frescura y enriqueciendo al personaje, las transiciones o cambios hacia lo onírico como puesta de cámara más bien rompen el tono, no terminan de encajar y diría que hasta molestan.
Submarine es un filme con una estructura literaria. Tiene su prólogo, sus capítulos y epílogo. Y tras un arranque arrollador, con personajes muy seductores, generando mucho interés por seguir descubriendo como va a continuar la historia. Sin embargo ese envión inicial se va diluyendo poco a poco, para ir entrando en una trama más bizarra y a las vez superficial, donde los personajes se van estancando y se puede ver demasiado esfuerzo del director para justificar metafóricamente el nombre de la película. Por suerte el final, el epílogo, logra mejorar y así el filme termina dejando un buen sabor de boca.
Richard Ayoade realiza su primera película de real calibre y distribución internacional, gracias a que Ben Stiller es el productor de la misma. Deja varios detalles prometedores para tenerlo en cuenta, porque tras este paseo en montaña rusa, prefiero quedarme con sus aciertos y esperar por su próximo trabajo.

9.8.11

A tale of two sisters (Dos Hermanas)



Cuando hace una década explotó a nivel mundial el género de terror proveniente de Asía, como no podía ser de otra manera los norteamericanos rápidamente hacían remakes para mantener su supremacía. La principal diferencia radicaba en los guiones. Los asiáticos tenían siempre algún que otro problemita mientras que en los remakes todo estaba justificado. Por raro que resulte, estas irregularidades potenciaban aún más el suspenso y miedo, convirtiendo a las originales en superiores a sus replicas perfeccionadas.
A Tale of two Sisters es un claro exponente de los errores de guión, pero en este caso además de potenciar el horror convierte la trama en una historia incomprensible. Cada interpretación que uno le quiere dar desemboca en una serie de sinsentidos absolutos. Si pasó esto, es imposible que haya pasado aquello. Y así... claro que sin revelar la trama es muy complicado de explicar. La historia, que básicamente relata el regreso a casa de dos hermanas tras estar internadas en un hospital psiquiátrico para enfrentar problemas con su padre, madrastra y fantasmas del pasado (literal y connotativamente), es simple, pero a medida que vamos "descubriendo" las revelaciones del pasado, cada vez se entiende menos y confunde más al espectador.
Los personajes, como el guión no están bien construidos, aunque las mayores incoherencias vienen más provocadas por las reacciones de los demás que por sus propias decisiones. Es el caso de Jung-ah Yum, la madrastra, quien todos odian y hablan mal, la provocan e ignoran, cuando ella siempre se muestra como una mujer devota, amable y servicial. Normal que empiece a enojarse con el transcurso del metraje. Las hermanas son bastante pesaditas, sobre todo el personaje de Su-mee, rebelde sin causa, bastante estereotipado y así desaprovechan a Su-jeong Lim, la chica que vimos en manos de Chan Wook Park en I'm a cyborg but that's ok.
A pesar de todas estas líneas masacrando al filme, no se puede negar que la puesta de cámara es muy sólida, el suspenso generado con mínimos en la historia es muy bueno. Las dos horas de película uno se las pasa en tensión, tratando de descifrar lo que se viene y preparándose para enfrentar las sorpresas que la trama nos tiene esperando. Los climas generados son muy buenos y no se puede negar que en general la película cumple con la mayoría de los objetivos que el género exige.
Si uno decide dar licencia a la historia y perdonar cualquier tipo de incoherencia, o no importar si uno no termina de entender la trama, entonces en este filme se va a encontrar con dos horas de máxima expectación. Yo no lo hago y después de estar entretenido, simplemente me pregunto: ¿qué acabo de ver?

8.8.11

Super



Sin hacer mucho ruido pasó por los cines Defendor, luego sí explotó en taquilla y prensa Kickass. Y como siempre en Hollywood cuando se abre una veta, por ese camino hay muchos que tratan de seguir. Es el caso de James Gunn y su segundo largometraje: Super. Curiosamente este guionista devenido en director repite muchos actores de su anterior filme, lo cual me da a entender que infunde cierto respeto y confirma algo que ya se ve en la película: es un buen director de actores.
Comencemos por el principio y hay algo que me gustaría investigar. Desde hace años que existen los directores de trailers. Los estudios americanos contratan un director para que exclusivamente realice la promoción de la película. Estoy comenzando a ver (y por ende a sospechar de un caso similar) filmes donde la secuencia de títulos iniciales parece una película aparte. Impresionantes en su realización, tempo, montaje y totalmente coherentes con la historia. En Super son probablemente lo mejor que veremos durante los 96 minutos de metraje.
Y ya que estamos con aciertos, pasemos a hablar de los actores. Un impresionante casting, donde todos están en muy buen nivel, pero destacamos los dos protagónicos: Rainn Wilson, el chico de la serie The Office, que a mí personalmente no me hace gracia y esta película lo comprueba, mostrando que es mucho más que un actor de comedía. De hecho es un actorazo con una cara cómica, que le permite hacer gracia, pero lo veo más sólido cuando se pone serio. Su compañera en lucha frente al crimen es Ellen Page. Y si hace unos meses me declaraba fan oficial de Simon Pegg, hoy me declaro en la rama femenina fan oficial de Ellen. La chica varía de géneros y personajes con una facilidad pasmosa y sobretodo, siempre irradiando la frescura que su belleza despierta. Se anima a todo y lo hace magníficamente.
La historia de la trama es correcta, muy simple y trillada en cuanto a la idea, pero correctamente desarrollada y sin errores notorios. Pero la realización es bastante floja. Desde incoherencias en cuanto al tono, a un totalmente inexistente estilo y un abuso innecesario de la violencia. Logra sacar algunas risas, pero son más los momentos donde uno se da cuenta que debería reír... pero no sucede.
Una película que al ser una comedia y no ser lamentable, evidentemente entretiene, pero que si no se hubiese filmado nunca, nadie la echaría en falta.

6.8.11

Super 8



Los nombres de J.J. Abrams y Steven Spielberg traen a mi mente tantos buenos valores como malos. Y cuando estos dos se juntan para hacer Super 8, afortunadamente muestran ambos lo mejor que tienen, y desafortunadamente muestran también lo peor de su repertorio. Si Abrams, el director, nos logra infundir en su espectacular mundo del suspenso, con un ritmo trepidante y una trama enigmática. Por el otro lado no logra alejarse de su pasión por filmar accidentes (el del tren, me gustaría saber cuantos vagones tiene, porque yo apostaría por 125 por lo menos...) y por no saber resolver todos los enigmas que plantea (¿qué pasó con los perros? y  atención a en qué momento la cámara deja de filmar) y un sello en realización por momentos muy televisivo.
Por el otro lado, Spielberg, desde su posición de productor hizo uso de todo su poder. Su mano se la puede apreciar en la creatividad de la ciencia ficción. En un poderío visual que siempre su búsqueda del avance de los efectos y realización permite. Por el otro lado, cae en todos sus ticks cursis y ñoños. Un música totalmente desfasada hoy en día. Nuestro amigo misterioso hace los mismos sonidos que el tiranosaurio de Jurasic Park y tiene la misma cara que E.T. El final es muy cursi y totalmente evitable.
El casting es lo mejor de la película, todos los chicos están brillantes y son el verdadero valor. Pero a la vez, se convierten en un problema. Son muy tiernos y graciosos, por lo cual el director se enamoró de este punto y hay un abuso de gags y chistes en un filme donde la trama principalmente es de suspenso, subtramas al margen. Muy bien Joel Courtney, el principal y excelente Elle Fanning, quien de manera silenciosa va camino a superar claramente a su hermana Dakota, dando años de ventaja (aparenta ser mayor que sus 13 años) muestra un talento interpretativo soberbio.
Principalmente sobre un análisis Super 8 no puede sacar buena nota, pero no se puede negar que entretiene. Sirve para pasar el rato si uno esta aburrido y si deciden verla, el mejor consejo que puedo darles es: No levantarse ni bien termina, trás un minuto de créditos finales, viene lo MEJOR con diferencia, de la película.

4.8.11

The Adjustment Bureau (Agentes del destino)




Hay películas que en base a lo que uno escucho antes gustan más o menos, ya sea por sorpresa, decepción o simplemente por llevar la contraría de la recomendación. Hay otros casos donde el hecho de no saber nada, evidentemente provoca una sorpresa, a veces grata, a veces lo contrario. En el caso de The Adjustment Bureau,  no sabría decir cual es. Todo lo que sabía antes de verla eran sus actores, el póster que bien podría ser de una nueva secuela del amigo Borne y algún vago detalle donde me sonaba haber leído el género thriller. Conclusión, me esperaba una película de acción donde destrozaran una vez más el género policial.
Nada más lejos de la realidad. Nos encontramos frente a un filme de romántico, donde se desarrolla una trama sobre el amor rozando lo "ñoño" y las metáforas dan lugar a varias alegorías que se meten en la historia. Pero justamente es el propio guión el que está construido de esta manera, provocando la aparición de ángeles y el destino como parte del mismo. Hasta aparece Dios... aunque sólo de nombre, o mejor dicho, insinuado.
A partir de ahí comienza el típico debato de los valores en la vida, que cosas priman y que mueve a cada uno en la vida. Dentro de la originalidad nos encontramos con la misma historia de siempre. Es por eso mi desconcierto, que no se decide si me he encontrado con una sorpresa grata o no.
Las interpretaciones no son gran cosa, sobretodo por parte de Matt Damon, quien a mi gusto nunca logró superar su impresionante aparición en Good Will Hunting y ha entrado en un tobogán descendente en cuanto a la calidad de su trabajo como actor (no en cuanto a lo que factura, eso esta claro). Emily Blunt no lo ayuda en nada, al destacar muchísimo, primero por un gran nivel interpretativo y segundo por mostrar toda su belleza. El director, George Nolfi, hasta ahora sólo conocido como guionista, muestra flaquezas por todos lados como realizador, probablemente por eso me he centrado tanto en la historia. A pesar de todos sus errores, también están ahí los aciertos, no sabemos cuanto por mérito propio y cuanto por ayuda externa, pero en este "sube y baja" sale tan bien parado como perjudicado, seguramente le den otra oportunidad.

3.8.11

Trust



Ficha Técnica
Trailer

No es el primero, ni será el último, David Schwimmer no pudo sobrevivir al personaje de "Ross", quedó atrapado por la célebre serie Friends y decidió reinventarse. De esta forma, luchó por llegar al detrás de la cámara. Y lo hizo en un camino largo y lógico. Ya dirigió algunos episodios de Friends. A continuación lo hizo con alguna que otra telemovie o capítulos de la serie de su amigo Matt LeBlanc, Joey. Hasta que con "Run fatboy Run" llego su primer largometraje oficial. Como era de suponer una comedia, con la gran suerte además, de contar con Simon Pegg como estrella. Más comedía con la dirección de episodios para Little Britain hasta llegar a lo que nos une en estas líneas hoy: Trust
"Confianza" sería la traducción literal para una película que aún no tiene nombre en español. Y después de tanta risa, tanta broma, tanta comedía, años y años, como actor o realizador, Schwimmer se mete en el género del drama con brutal potencia. No porque la historia sea la más dura, sino por la crudeza, firmeza y poco convencionalismo hollywoodense que elige recorrer en el camino del film.
Como aporte personal (o mejor dicho lo opuesto a eso) desconozco si esta basada en hechos reales, pero indudablemente se la ha querido encarar con el mayor realismo posible. Y es un hecho muy destacable. Desde la aptitud/ineptitud del FBI, a los valores de popularidad en las universidades americanas o a los valores morales de la familia. Hay una escena muy sencilla (ojo, spoiler) que quiero destacar: la confesión de Clive Owen a su compañero de trabajo de lo sucedido. La reacción del colega es algo sutilmente magistral. El conjunto del metraje es muy verosímil y honesto, permitiendo así que el espectador se meta de lleno en la historia, al punto de no terminar de tomar partido definitivo por ninguno de los personajes (antes de que me asesinen, me refiero básicamente al padre e hija). Evidentemente (y tradicionalmente al director ser actor) las performances de los actores son tan sólidas como verosímiles permitiendo despegar al drama y metiendo al espectador de lleno. Brillantes los tres protagónicos: el ya mencionado Owen, Catherine Keener y Liana Liberato.
Por contra, nos encontramos con una realización muy televisiva por momentos, vicio que al ser su segundo largometraje esperamos que pierda rápidamente, porque sin duda es este fallo, lo que convierte a esta muy buena película en eso, pero evitando que se convierta en un gran filme. Igualmente, recomendada. Y mucho.