Ficha Técnica
Trailer
El género de la comedia, el más complicado por lejos de hacer. Siempre admire a los grandes comediantes y si hay un guión que me daría miedo de escribir, sería una de este tipo. Es mucho más fácil hacer llorar que reír. Sin embargo, especialmente en USA, este género fue basureado, pisoteado y maltratado durante muchos años. Ni siquiera haciendo remakes de las buenas comedias europeas (Un funeral de muerte) lograban paliar ese problema en el que se encerraron: O se hace una sátira burda (lease Scary Movie, Epic Movie, etc, etc) o se iba al humor grotesco de los Adam Sandler y compañía. Pero desde hace unos dos o tres años comenzó a aparecer la luz. De la mano de Will Ferrell con algunos aciertos (y otros errores), la irrupción de Bradley Cooper (con sus Wedding crashers o las épicas Hangover) y un comienzo por apostar a comedias más inteligentes, que no dependan de que un personaje se golpee la cabeza o grite con cara de retardado para lograr la risa. Horrible Bosses da un paso más en este camino. Dista muchísimo de ser una obra maestra, ni siquiera cataloga como gran película, pero si asegura en su mayoría de intensiones darnos felicidad pasajera de una manera más creativa, más pensada, volviendo a la raíces de apostar por la interpretación (con todas sus letras, sin hacer el payaso) y para ello provee un guión sólido, con historia, con trama, con personajes bien construidos, que atrapa al espectador y se da el lujo de hacer homenajes (si no se deducía en la misma trama, los personajes se encargan de recordar los parecidos con la mítica Extraños en un tren de Alfred Hitchcock).
Pero sin dudas me quedo principalmente con las actuaciones. Protagónicos y secundarios brillan con luz propia. Nuestros tres héroes logran personajes muy bien construidos y nos transfieren su sufrimiento ante sus tres horribles jefes: Kevin Spacey (brillante), Jennifer Aniston (sorprendentemente impresionante) y Colin Farrell (ya soy fan de este hombre). Es destacadísima la participación de Jaimee Fox, en un papel más secundario que los tres anteriores, pero que desde el mismo nombre del personaje logra robarnos una sonrisa. Destacar a siete actores no es algo habitual, tomarlo de parámetro.
No va a pasar a la historia, pero sin dudas si se quieren escapar un rato de la realidad y divertirse a lo grande, la invitación esta servida, Seth Gordon nos regala una comedia, como las de antes.

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