Ficha Técnica
Trailer
La inercia del talento se mueve de un sitio al otro sin lógica ni avisos. Si durante la década pasada fue Alemania una fuente de pequeñas maravillas, los últimos años muestran a Corea como una potencia a tener en cuenta. De la mano de los Oldboy, The Mother, Shiri, Spring, Summer, Fall, Winter & Spring again y otras pequeñas joyas ocultas por la escasa distribución mundial de este cine. Hong-jin Na hace una presentación en el mundo cinematográfico realmente impactante. Su opera prima The Chaser muestra un nuevo tono que es logrado con maestría.
Si en algo se fija el director es en la ineptitud humana. Y decide llevarla a todos los extremos. No se salva nadie. Los malos son ineptos, los buenos son ineptos, los indiferentes son ineptos... nadie sirve para nada. Y en un ácido punto de vista, logra dar un realismo impresionante. Uno vive en constante desesperación ante la incapacidad de todos de lograr las cosas más mínimas. Si el asesino hace todo lo posible para ser atrapado, la policía lo hace para que quede en libertad. Y si se meten los políticos muestran ser igual de incapaces de hacer nada bien. Son todos esos fracasos constantes los que mantienen en vilo al espectador y generan una intriga brutal de ver como se desarrollan los hechos. En algún momento pueden generar alguna sonrisa, pero el tono de la película es un tradicional thriller, donde tenemos cuatro líneas principales: un asesino, su potencial victima, su perseguidor (el jefe de la victima que busca su rescate) y el policía.
Cuatro puntos importantes, cuatro personajes logrados, cuatro ángulos de ataque para la historia que mantienen la tensión. Pero sobretodo, porque esas variables permiten el trabajo con objetivos cortos. No son necesariamente giros de tuerca, sino más bien que cuando uno cree que el filme va de ese tema, se resuelve mucho antes de lo previsto abriendo un nuevo objetivo en los personajes. Sin dudas el lugar rompe con los modelos de manual de guión.
Las interpretaciones están a la altura del largometraje, brindando solidez y sobretodo credibilidad ante tanta ineptitud y resultan fundamentales para el funcionamiento del filme. Destaca el gran Yun-Seok Kim, en un papel formidable que no solo actúa perfectamente, sino que permite a su personaje vivir un crecimiento descomunal durante el metraje.
Un película novedosa y que presentará una nueva oportunidad de abrir la puerta al cine coreano para mucha gente. Una oportunidad para no dejar pasar.

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