Ficha Técnica
Trailer no oficial
Grecia fue la cuna de la filosofía, literatura, matemáticas y demás hace miles de año, pero no ha sabido adaptarse a las artes modernas de la misma forma. Sin grupos musicales famosos y varios escalones por debajo de las potencias europeas en el cine, da gusto cuando se encuentra a alguien capaz de llevar nuestra atención hacia metrajes de este país. Dennis Iliadis, director de La última casa de la izquierda, llamó mi atención y decidí ver que había hecho. Confirmando cierta obsesión por lo sexual, con Hardcore me ha llevado a meterme un poco en el mundo under griego. Personajes marginales, crudeza y una puesta en escena muy potente son buenas cartas de presentación.
Las dos chicas que llevan adelante la historia cierran interpretaciones magnificas. Tanto Katerina Tsavalou como Martha, y Danai Skiadi como Nadia cierran sus papeles de forma impresionante. Dejando de lado el tema de su muy bajo peso, que hace que me pregunte todo el filme si en algún momento comen (además sólo comen en una escena imaginaria dentro de la historia) logran una sobriedad y sobretodo, escapan a los estereotipos de manera brillante. La interrelación entre ellas y los demás personajes son todo. Porque es esto el fuerte de la película, ya que el guión flaquea un poco en las líneas generales de la historia.
La estética, fotográficamente, vestuario, música y demás funcionan en perfecta armonía, mientras el realizador trabaja una puesta en escena que potencia cada aspecto de la cinta. Mi única pega es su momento "Danny Boyle alegórico" con esa animación del corazón que se marchita. Golpe bajo, burdo e innecesario.
Hardcore se presenta como una gran oportunidad de ver cine de un país que no es habitual, escuchar el idioma para aprender a decir alguna palabra y sobretodo, vivir una historia virgen de prejuicios al no poder reconocer ninguna de las caras que aparecen. Hora y media sólida que vale la pena.

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