Ficha Técnica
Trailer
Un caso muy delicado, una muestra de que estoy envejeciendo. Cuando veía a gente mayor que yo agarrarse los pelos porque se hacían remakes de pelis que para ellos eran emblema, lo comienzo a sufrir. Un nuevo remake de un obra de arte de John Carpenter, en este caso, una de mis preferidas y estoy muy sensible a la hora de analizarla. Y más si tenemos en cuenta que nos llega este filme bajo el cartel de precuela. Vaya osadía la de algunos...
Ya lo he comentando alguna vez, que la ventaja de las precuelas sobre las secuelas es la mayor libertad que ofrece a la hora de crear una historia. En el caso de esta The Thing, es nulo. Es un remake por mucho que nos quieran engañar. La primera media hora es calcada y luego cuando empiezan a hacer las variantes, todas son a peor. Justamente el único acierto que encuentro es copiar esa media hora, porque es la parte rescatable, luego, me venía constantemente a la mente Scream 2, cuando Wes Craven vía personajes nos explica las reglas de las secuelas (¡¡lo que confirma que es un remake!!): más sangre, más muertes, más de todo (y como dice el refrán: a veces más es menos).
Evidentemente la ventaja de 30 años de diferencia son los efectos especiales. Muy bien hechos y hasta mucha fidelidad hacia el monstruo creado por Carpenter, para mi, el más feo y desagradable de la historia del cine. Ahora bien, ni aquí han acertado, se enamoraron de su logro y el bicho pasa demasiado tiempo en pantalla, sin fragmentarlo, sin generar el suspense ni el miedo adecuado. Y por si fuera poco, en su afán de superación lo van mutando y cada vez lo tratan de mostrar más humano (ver como cuando esta en Juliette la cabeza cuelga sin más, y luego en otros personajes la cabeza abre la boca y... ruge!!!).
Matthijs Van Heijningen Jr. además de tener un nombre que me hace tener que releerlo 14 veces para escribirlo, aporta nada con esta versión. Más bien destruye y me da ganas de pegarle. Media hora de copia exacta, funciona aunque uno dice: ¿para qué hacer todo igual?. Parece que se da cuenta y comienzan los cambios: un método diferente para identificar quien tiene "la cosa". Muy bien pensado, ingenioso, pero absurdo e imposible de llevar a la practica. El bicho no puede copiar elementos no orgánicos. Genial, con esta lógica situación nos dedicamos a revisar las caries de todos los personajes, que de manera muy educada, todos los noruegos parece que comen caramelos todo el día porque tienen 8 empastes cada uno. Por contra ni los americanos, ni el ingles, ni el millonario tienen... muy ético, si señor. A partir de esta variante empieza la acción, nunca mejor dicho, y al haber el doble de personajes que en la original, tenemos un montón de gente para matar. Pero ahí esta el error. Una muerte cada 10 minutos funciona mucho mejor que una cada 30 segundos. No da tiempo a asustarse si se van cargando todo el tiempo a alguien. ¡Y no me hagan hablar del final! Aquel memorable momento apocalíptico que nos regala Carpenter que se transforma en esta situación típica americana donde ni siquiera hace sentido (no digo más para no poner spoilers, pero no, no es posible ese final).
No hay mucho para destacar, si para criticar, pero mejor ver el vaso medio lleno, que esta película sirva de excusa a los jóvenes para querer consultar la original. Que vean, aprendan, disfruten... como el maestro nos hacía temblar.

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