Ficha Técnica
Trailer
A la hora de abordar un tema, creo que es fundamental que el director se plantee por qué. Por qué quiero hablar de esto y por qué quiero hacerlo ahora. Una vez resuelto esto, sin dudas se puede construir de una manera sólida y no creo que sea el caso de The Help. Y me explico.
La película intenta ser sobre racismo, ambientada en mediados del siglo pasado en el racista estado de Mississipi. Y digo que intenta porque es lo que creo que el director intentó contar y lo que mucha gente interpretará, pero no es el tema real. Ahí viene mi duda, si es por fallo del realizador o realmente quiso hacerlo, pero me da que encubrir otros temas bajo este pretexto roza el límite de lo moral. Los personajes e historia son muy estereotipados y caricaturescos. Todo se construye en base a prejuicios y se falla a la hora de plantear las cosas de manera racial. Porque esto no es un filme sobre blancos y negros. Es un filme sobre ricos y pobres, sobre prejuicios y convencionalismo. Pero justamente que sea de estos temas (en mi intuición) por un fallo del director, hace que no terminen de convencer a nadie.
¿Por qué ricos y pobres? Pues simplemente porque no sale ni un sólo blanco pobre, ni ningún negro rico (esto en ese contexto era difícil). Entonces, como saber si hay racismo, si no lo podemos comparar dentro de la misma clase social. Es más, la joven Celia Foote, quien llega a ese estatus al casarse y que su pareja herede el dinero y casa, lo confirma. Es discriminada por los demás blancos y muestra igualdad a los de raza negra. Sí, que no les dejen usar el mismo baño es un hecho horrible y metáfora potente, pero como digo, falta ver que hubiesen hecho con una criada blanca. Falta un punto de vista que salga del estereotipo. Y para colmo de males, se habla de manera muy al pasar de otros temas discriminatorios como la homosexualidad, que refuerzan la idea de retratar la estrechez mental que tenían en esa época, más allá del sexo o color.
Tate Taylor, el realizador, más conocido por sus dotes actorales y por una peli anterior de baja reputación encabeza un proyecto que le queda grande. No logra transmitir la profundidad del tema, ni del deseado ni del involuntario y termina tomando demasiada relevancia el libro, que en lugar de ser la excusa, se transforma en la piedra angular de la vida de todos los personajes. Entonces nos perdemos mayor profundidad en ellos.
Emma Stone (por suerte esta chica es buena actriz, porque lo siento Jim Carrey, no es nada guapa) lleva la bandera de la igualdad en un personaje bien interpretado pero sin profundidad, al final es irrelevante su suerte en las relaciones y su futuro laboral termina siendo decidido en segundos por un simple consejo. Pero sí quiero destacar a Octavia Spencer, porque esta mujer se roba el filme. Cada aparición es majestuosa y muestra una facilidad para la comedia como para el drama pasmosa. Esta mujer es oro puro.
La lanza a favor, es que a pesar de todo esto, es innegable que la historia es entretenida y dinámica, se hace llevadera y uno casi ni se da cuenta de las más de dos horas de metraje. Una buena ocasión de pasar un buen rato, desaprovechando la oportunidad de invitarnos a una reflexión más profunda.

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